
La decisión del Instituto de Salud Carlos III de desarrollar un Campus de referencia que habite las prestaciones más avanzadas para la actividad de los Centros de Referencia e Investigación que lo integran, exige una respuesta de proyecto, conceptual y tecnológicamente tan ambiciosa como la propia decisión que el Instituto comporta.
Tres propósitos dirigen las decisiones proyectuales de esta propuesta: radicalmente sostenible (energía 0), radicalmente eficaz (máxima flexibilidad y calidad antropológica) y radicalmente útil (pura construcción)
La propuesta, además, se compromete con el paradigma de la sostenibilidad.