Hay momentos en los que cualquier discurso técnico pierde sentido. Momentos en los que hablar de proyectos, arquitectura o planificación queda en segundo plano. El reciente accidente ferroviario ocurrido en Córdoba es uno de ellos.
Desde Minabeades sentimos la necesidad de detenernos. De guardar silencio. De expresar, con el máximo respeto, nuestro profundo dolor por una tragedia que ha sacudido a tantas familias y ha dejado una huella difícil de asimilar. Nuestros pensamientos están con las víctimas, con sus seres queridos y con todas las personas cuya vida ha quedado marcada para siempre por este suceso.
En situaciones así, las palabras nunca son suficientes. Aun así, creemos importante compartir el duelo colectivo, acompañar desde la distancia y reconocer el impacto humano que estos acontecimientos tienen más allá de cualquier titular.
Queremos trasladar nuestro más sincero apoyo a las familias y amistades de las personas fallecidas, así como a quienes han resultado heridas o afectadas de forma directa o indirecta. El dolor que deja una tragedia de esta magnitud no entiende de cifras ni de explicaciones: es íntimo, profundo y merece todo el respeto.
También deseamos expresar nuestro reconocimiento a los servicios de emergencia, cuerpos de seguridad y voluntariado que han actuado y continúan actuando en circunstancias extremadamente difíciles. Su profesionalidad, compromiso y entrega en momentos de máxima tensión son un recordatorio del valor humano que sostiene a nuestra sociedad cuando todo parece quebrarse.
Como estudio de arquitectura, trabajamos habitualmente con espacios, infraestructuras y entornos que forman parte de la vida cotidiana de las personas. Precisamente por eso, no podemos ni queremos permanecer ajenos cuando esos mismos entornos se convierten en escenario de pérdida y sufrimiento. Hoy, más que nunca, sentimos la responsabilidad de parar, reflexionar y acompañar desde el respeto.
En señal de duelo, desde Minabeades guardamos este espacio para el silencio y la reflexión. Porque hay días en los que la mejor forma de estar presentes es no mirar hacia otro lado, sino compartir el peso de lo ocurrido con humanidad y respeto.
Nuestros pensamientos están con todos los afectados.