
El ámbito de las decisiones formales se ha supeditado a los condicionantes funcionales procurando, además, que así se manifieste espacialmente. La percepción básica es doble; desde el exterior una imagen maciza compuesta por la macla de paralelepípedos de distinta altura y desde el interior una caja muy ligera formada con planos de vidrio, transparentes –hacia el este y oeste- y más opacos –hacia el norte y sur-, con una evidente intención de control del balance bioclimático desde el propio diseño.